De un amanecer a otro
Nos encontramos por primera vez en el hospital de Querétaro, sin imaginar que entre esos pasillos comenzaba la historia más importante de nuestras vidas.
Dos años después, entre risas, aprendizajes y una visita inolvidable a Acapulco, él me tomó la mano y con la mirada me pidió que siguiéramos escribiendo juntos este viaje.
Hoy queremos celebrar ese sí en Toluca, bajo un cielo que guarda nuestros recuerdos y abre espacio para los sueños que vienen, con quienes han sido parte de esta historia de amor.







